Chile rozó el sueño, pero Brasil impuso su jerarquía y se quedó con el Mundial de la Kings League en Sao Paulo. Bajo una intensa lluvia y con un estadio repleto, el equipo brasileño logró el bicampeonato tras vencer 6-2 a una selección chilena que sorprendió en su primera incursión en el torneo.
Desde el arranque, Brasil mostró su fortaleza como local y tomó la delantera. Apenas en el segundo minuto, Leleti marcó con un potente zurdazo cruzado. Poco después, Lipao amplió la ventaja tras una jugada colectiva bien elaborada. A los 8 minutos, Dedo de cabeza puso el 3-0, dejando a Chile con la difícil tarea de remontar en terreno ajeno.
A pesar del golpe inicial, Chile no bajó los brazos y aprovechó su oportunidad con la carta de penal. Nacho Herrera descontó tras repetir su disparo, debido a un adelantamiento del arquero brasileño, devolviendo la esperanza a la Roja y a los más de 40 mil hinchas presentes en el Allianz Parque.
El encuentro se volvió más intenso y friccionado. Destacó una fuerte patada de Canhoto, que sólo recibió tarjeta amarilla, y un tenso cruce entre Nacho Herrera y Dedo que encendió los ánimos del público local. Chile ajustó su marca y resistió las arremetidas brasileñas, especialmente tras activar la carta de gol doble que no logró capitalizar Brasil antes del descanso.
En el inicio de la segunda mitad, el formato de 3 contra 3 favoreció a Chile. Mathías Vidangossy descontó con un tanto que animó a su equipo. Con el marcador 3-2, la Roja se lanzó en busca del empate, aprovechando incluso una sanción que dejó a Brasil con un jugador menos durante dos minutos. Sin embargo, la defensa rival resistió y, en una contra, Lipao anotó el 4-2 a los 32 minutos, consolidándose como máximo goleador del campeonato con 14 tantos.
Con la presión del reloj y la diferencia en contra, Chile dejó espacios que Brasil supo explotar. Leleti volvió a vulnerar la portería chilena tras un rápido contragolpe para el 5-2. Ya en los minutos finales, y con la obligación de remontar a la desesperada, Kelvin, el capitán brasileño, marcó el sexto y definitivo gol dorado que sentenció la consagración de los anfitriones.
Pese a la derrota, la campaña de Chile fue histórica. El elenco nacional eliminó en instancias previas a España, creador del formato, y llegó invicto a la final, mostrando carácter y competitividad frente a una potencia local. El equipo, dirigido por Arturo Vidal y Shelao como capitanes, incluyó a jugadores destacados como Mathías Vidangossy, Nacho Herrera, Rodrigo Martínez y Christian Vilches, entre otros.
La fiesta del fútbol que se vivió en el Allianz Parque quedó marcada por la emoción y el espectáculo en la cancha. Más de 41 mil espectadores, un show musical previo y la expectativa por ver a dos equipos sudamericanos disputando el título mundial, sellaron una final inolvidable, donde la Roja chilena si bien no logró la hazaña, sí dejó su huella en la historia de la Kings League.