El destino de Unión Española y Deportes Iquique en el fútbol chileno está a punto de definirse: la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) ha programado una sesión crucial en la que resolverá los reclamos presentados por ambos clubes tras su descenso a Primera B. Esa decisión se tomará, en primera instancia, antes de cerrar el año, en un evento que mantiene expectante a todo el medio futbolístico nacional.
La temporada 2025 cerró sus puertas y, aunque habitualmente en este periodo ya todo estaría resuelto de cara al próximo campeonato, la realidad es otra. Unión Española y Deportes Iquique siguen luchando fuera de la cancha para revertir el descenso que sellaron en la tabla de posiciones, ubicándose último y penúltimo respectivamente.
Estos equipos, considerados por muchos como los más bajos en rendimiento durante el año pasado en el Campeonato Nacional, aún mantienen la esperanza de evitar la caída a Primera B, amparados en instancias reglamentarias que presentaron formalmente ante las autoridades del fútbol nacional.
El directorio de la ANFP, en medio de la expectativa por el posible impacto de su decisión, ha fijado el martes 30 de diciembre como la jornada determinante para analizar el futuro de ambos clubes. Durante esa sesión especial, se revisarán exclusivamente los recursos legales interpuestos por Unión Española y Deportes Iquique.
Hasta este momento, la organización futbolística con sede en Quilín ha manejado el caso con absoluto hermetismo. Será la primera vez desde que estalló el conflicto que la ANFP trate el tema de manera directa en su directorio, lo que eleva la tensión en torno a una resolución esperada tanto por los clubes involucrados como por la comunidad futbolera en general.
Unión Española ya anticipó su postura frente a una eventual decisión en contra: si el fallo del directorio les resulta desfavorable, tienen decidido acudir incluso a la justicia ordinaria en busca de revertir la medida.
Esta amenaza reactiva una advertencia clásica en el entorno futbolístico chileno. La ANFP suele recordar que recurrir a tribunales externos podría desencadenar una sanción de la FIFA, incluso con la posibilidad de excluir a la selección y clubes nacionales de competencias internacionales, un temor latente para toda la actividad futbolística del país.
Así, la fecha del 30 de diciembre se transforma en el "Día D" para Unión Española y Deportes Iquique. Ese día, por fin, se sabrá si deben ratificar su descenso a Primera B o si lograrán mantener la categoría mediante esta vía administrativa. Las miradas estarán puestas en Quilín, donde se desarrollará la sesión del directorio que puede cambiar el panorama para ambos cuadros.
Deportes Iquique, además, ya explora opciones para la próxima temporada y se prepara ante posibles cambios en su plantilla de cara a un año que podría ser determinante para su futuro institucional.