Universidad de Chile está inmersa en una fase crucial de consolidación de su plantel, con miras a la temporada 2026, ejecutando movimientos estratégicos que buscan asegurar la permanencia de figuras clave y fortalecer la estructura del equipo. La oficialización de la compra de Javier Altamirano, sumada a las recientes renovaciones de Israel Poblete y Fabián Hormazábal, marca un camino claro en la planificación azul, que ahora tiene como principal objetivo la continuidad del experimentado volante Marcelo Díaz.
Universidad de Chile está inmersa en una fase crucial de consolidación de su plantel, con miras a la temporada 2026, ejecutando movimientos estratégicos que buscan asegurar la permanencia de figuras clave y fortalecer la estructura del equipo. La oficialización de la compra de Javier Altamirano, sumada a las recientes renovaciones de Israel Poblete y Fabián Hormazábal, marca un camino claro en la planificación azul, que ahora tiene como principal objetivo la continuidad del experimentado volante Marcelo Díaz.
La adquisición definitiva de Javier Altamirano, quien previamente se desempeñaba en el club bajo la modalidad de préstamo desde Estudiantes de La Plata, se concretó y fue anunciada con entusiasmo en las plataformas digitales de la institución. Este acuerdo vincula al talentoso mediocampista con Universidad de Chile hasta la temporada 2028, asegurando su presencia en el equipo por un largo periodo. El presidente Michael Clark había adelantado la noticia semanas atrás, y ahora, con la confirmación oficial, se ratifica la confianza en el aporte del jugador. Altamirano, por su parte, no ocultó su alegría y orgullo: "Es un orgullo pertenecer ciento por ciento a la institución. Me pone contento cumplir este objetivo que tenía desde principio de año. Estoy muy feliz de seguir acá", declaró el ex Huachipato, enfatizando su compromiso y sus metas personales. Añadió que su prioridad es "ir partido a partido", confiando plenamente en sus capacidades y con la ambición de "ir por todo lo que tengamos por delante y ser feliz", reflejando una mentalidad ganadora que la dirigencia busca potenciar.
En este panorama de reforzamiento y estabilidad, la directiva de la U ha puesto un foco especial en la situación contractual de Marcelo Díaz. El capitán y referente del mediocampo ha manifestado públicamente su deseo de extender su vínculo por un año más, una noticia que genera optimismo entre la hinchada. Las conversaciones entre el jugador y la dirigencia han avanzado de manera significativa, llegando a "muy buenos términos", según palabras del propio Díaz. Aunque la firma aún no se ha concretado, el ambiente es favorable. "Dentro de lo que puedo contar, se han portado increíble y me han dado palabras que muy pocas veces se le da a un jugador, así que sólo queda agradecer", expresó el volante en diálogo con TNT Sports, destacando el trato y el reconocimiento recibido por parte del club. Díaz, conocido por su liderazgo y entrega, también aseguró que "todavía queda bencina, pasión y sentimiento", dejando claro que se siente en plenitud para seguir aportando en la cancha y que será él mismo quien decida el momento de su retiro, cuando sienta que su ciclo ha concluido.
Estos movimientos estratégicos se enmarcan en una política de retención de talentos que ya vio sus frutos con las renovaciones de Israel Poblete y Fabián Hormazábal, dos pilares importantes que también aseguraron su permanencia en el cuadro azul. La visión del presidente Michael Clark y su equipo de trabajo es clara: construir un plantel competitivo y cohesionado con una proyección a mediano y largo plazo. La anticipación en estas gestiones, pensando ya en la configuración del equipo para la temporada 2026, subraya una planificación meticulosa y un compromiso con la estabilidad deportiva de Universidad de Chile. La intención es evitar incertidumbres y asegurar que el cuerpo técnico cuente con una base sólida de jugadores de confianza.
La dirección deportiva trabaja incansablemente para alinear los objetivos institucionales con las aspiraciones del cuerpo técnico, garantizando que cada decisión contribuya a fortalecer la identidad y el rendimiento del equipo. La prioridad es forjar un grupo que no solo tenga calidad individual, sino también una profunda conexión con los valores del club y la exigencia de la competencia. La afición, siempre atenta a las novedades, espera que esta gestión proactiva se traduzca en resultados positivos y en la consecución de los campeonatos que la institución anhela.
La adquisición definitiva de Javier Altamirano, quien previamente se desempeñaba en el club bajo la modalidad de préstamo desde Estudiantes de La Plata, se concretó y fue anunciada con entusiasmo en las plataformas digitales de la institución. Este acuerdo vincula al talentoso mediocampista con Universidad de Chile hasta la temporada 2028, asegurando su presencia en el equipo por un largo periodo. El presidente Michael Clark había adelantado la noticia semanas atrás, y ahora, con la confirmación oficial, se ratifica la confianza en el aporte del jugador. Altamirano, por su parte, no ocultó su alegría y orgullo: "Es un orgullo pertenecer ciento por ciento a la institución. Me pone contento cumplir este objetivo que tenía desde principio de año. Estoy muy feliz de seguir acá", declaró el ex Huachipato, enfatizando su compromiso y sus metas personales. Añadió que su prioridad es "ir partido a partido", confiando plenamente en sus capacidades y con la ambición de "ir por todo lo que tengamos por delante y ser feliz", reflejando una mentalidad ganadora que la dirigencia busca potenciar.
En este panorama de reforzamiento y estabilidad, la directiva de la U ha puesto un foco especial en la situación contractual de Marcelo Díaz. El capitán y referente del mediocampo ha manifestado públicamente su deseo de extender su vínculo por un año más, una noticia que genera optimismo entre la hinchada. Las conversaciones entre el jugador y la dirigencia han avanzado de manera significativa, llegando a "muy buenos términos", según palabras del propio Díaz. Aunque la firma aún no se ha concretado, el ambiente es favorable. "Dentro de lo que puedo contar, se han portado increíble y me han dado palabras que muy pocas veces se le da a un jugador, así que sólo queda agradecer", expresó el volante en diálogo con TNT Sports, destacando el trato y el reconocimiento recibido por parte del club. Díaz, conocido por su liderazgo y entrega, también aseguró que "todavía queda bencina, pasión y sentimiento", dejando claro que se siente en plenitud para seguir aportando en la cancha y que será él mismo quien decida el momento de su retiro, cuando sienta que su ciclo ha concluido.
Estos movimientos estratégicos se enmarcan en una política de retención de talentos que ya vio sus frutos con las renovaciones de Israel Poblete y Fabián Hormazábal, dos pilares importantes que también aseguraron su permanencia en el cuadro azul. La visión del presidente Michael Clark y su equipo de trabajo es clara: construir un plantel competitivo y cohesionado con una proyección a mediano y largo plazo. La anticipación en estas gestiones, pensando ya en la configuración del equipo para la temporada 2026, subraya una planificación meticulosa y un compromiso con la estabilidad deportiva de Universidad de Chile. La intención es evitar incertidumbres y asegurar que el cuerpo técnico cuente con una base sólida de jugadores de confianza.
La dirección deportiva trabaja incansablemente para alinear los objetivos institucionales con las aspiraciones del cuerpo técnico, garantizando que cada decisión contribuya a fortalecer la identidad y el rendimiento del equipo. La prioridad es forjar un grupo que no solo tenga calidad individual, sino también una profunda conexión con los valores del club y la exigencia de la competencia. La afición, siempre atenta a las novedades, espera que esta gestión proactiva se traduzca en resultados positivos y en la consecución de los campeonatos que la institución anhela.