Carlos Palacios volvió a ser protagonista de una de las grandes polémicas en el Superclásico argentino entre Boca Juniors y River Plate, en un duelo que se tiñó de controversia durante los minutos iniciales del partido disputado en La Bombonera.
El mediocampista chileno, que ya se ganó la camiseta de titular en el equipo Xeneize, saltó al campo desde el arranque y tuvo una actuación activa, llenando de intensidad el ataque de Boca. Desde los primeros instantes del encuentro, Palacios buscó marcar diferencia con su despliegue físico y sus recorridos, convirtiéndose rápidamente en uno de los jugadores más inquietantes para la defensa de River Plate.
La polémica explotó tras una jugada en la que Palacios fue víctima de un claro penal no cobrado. Todo ocurrió tras un balón detenido a favor de Boca Juniors: el chileno intentó sorprender por el segundo palo, pero fue literalmente agarrado con fuerza por Marcos Acuña, lateral de River Plate, quien utilizó ambos brazos para impedirle llegar a la pelota e incluso se apoyó con el cuerpo para evitar cualquier avance.
Los reclamos de los jugadores de Boca no tardaron en aparecer, pero el árbitro Ramírez, muy cerca de la jugada, no sancionó nada y dejó que siguiera el juego, mientras el VAR tampoco intervino. Esta decisión provocó el enfado de hinchas y referentes del fútbol, como el histórico árbitro argentino Javier Castrilli, quien escribió en sus redes sociales: "¡Qué desastre...! El penal que le cometen a Palacios delante de las narices de Ramírez con el balón en juego... tremendo".
Palacios demostró por qué es uno de los valores más confiables en la ofensiva del conjunto dirigido por Diego Martínez. A su habitual despliegue sumó inteligencia táctica para moverse entre líneas, generando opciones constantes y asociaciones peligrosas con sus compañeros. No pasó inadvertido para los rivales ni para la hinchada: fue uno de los más buscados por la marca férrea de River Plate, que destinó esfuerzos específicos para neutralizarlo y, así, evitar su influencia en los metros finales.
A pesar de la polémica y tras la jugada no sancionada, Palacios se mantuvo enfocado en el partido y continuó siendo activo en el frente de ataque. Su disposición a participar, tanto en la recuperación como en la distribución, permitió a Boca mantener la presión sobre la defensa rival y sostener la ventaja mínima en el marcador durante el desarrollo del primer tiempo.
Antes del Superclásico, Palacios ya había disputado 31 partidos oficiales con Boca Juniors en la temporada 2025, registrando 3 goles y 4 asistencias en 2.324 minutos en cancha. Sus estadísticas reflejan el impacto positivo que ha tenido en el equipo y el consenso de que es un futbolista fundamental en el esquema táctico de Martínez.
El partido dejó a Boca Juniors ganando ante River Plate en un choque vibrante. Mientras tanto, el mediocampista chileno sigue sumando protagonismo y ratificando su rol protagónico en la liga argentina, a la expectativa de que su desempeño siga siendo determinante en los momentos más exigentes. Por ahora, el chileno permanece como uno de los jugadores más destacados y discutidos dentro del plantel Xeneize.
Con el Superclásico como telón de fondo, Boca Juniors y Carlos Palacios ya piensan en la última fecha de la fase regular de la Liga Profesional Argentina, donde el equipo se medirá ante Tigre. El club y su afición esperan que el futbolista chileno mantenga el nivel mostrado y continúe como uno de los pilares en las instancias decisivas del campeonato.